¿Alguna vez has usado la IA para confirmar que te acordabas del nombre del cantante que tocaba en aquel grupo…? ¿Y para confirmar tus pensamientos o validar tus emociones…?
Cada vez está más claro que la inteligencia artificial ha venido para quedarse, es una herramienta muy útil capaz de realizar tareas que requieren inteligencia humana, tales como el aprendizaje, razonamiento, percepción y toma de decisiones. En concreto, Chat GPT es un tipo de inteligencia artificial diseñada para tareas específicas que utiliza algoritmos y mucha cantidad de datos para automatizar procesos y mejorar su rendimiento con el tiempo, a través de sus patrones de uso.
Aplicaciones como Chat GPT te dan una respuesta inmediata a tus dudas o preguntas a través de la información de su base de datos o si no, a través de una búsqueda súper rápida en internet, esto hace que enseguida tengas lo que quieres, sin tener que esperar a que otra persona te responda como pasa en la mensajería instantánea como en WhatsApp, o sin que tengas que ir indagando por las distintas páginas web que tienen caracteres en común con tu búsqueda como te pasaba en Google, y digo pasaba porque ahora Google también ofrece una respuesta rápida a tu búsqueda en modo de resumen generada por la IA de Google para que no tengas que indagar.
En una sociedad como la actual, en la que prima la ley del mínimo esfuerzo y la máxima recompensa, herramientas como esta hacen justo eso: que un esfuerzo tan pequeño como escribir tu duda en un chat, te dé una respuesta precisa y estructurada a lo que buscas, que puede servirte en tu trabajo, en cosas de la casa, del coche, dudas en general y que, además, si te quedan más dudas por aclarar puedes seguir escribiendo y generando soluciones y alternativas a tus cuestiones.
Pero ¿qué pasa cuando las dudas son sobre algo personal? Cada vez hay más gente, y sobre todo jóvenes nacidos en la época de internet y los móviles al alcance de todos, acostumbrados a las nuevas tecnologías, que utilizan herramientas de respuesta rápida como confidente habitual o como terapeuta personal.
Indagando en artículos de opinión de informativos y periódicos he encontrado diversos motivos por los cuales se elige a Chat GPT como confidente y, aunque las entrevistas u opiniones no son de una muestra generalizada de la población si no de personas individuales que cuentan sus motivos y su experiencia, si parece haber varios puntos en común.
Principalmente, es la rapidez lo que más convence a los usuarios, que se te venga una idea a la cabeza o una duda sobre un conflicto ya sea interno contigo mismo o contigo misma o con alguien de tu círculo y poder tener una respuesta rápida y accesible, esto nos genera una dopamina similar a la de una adicción, quiero algo y lo tengo al instante, incluso sin pararme a pensar si de verdad quiero respuesta, desahogo o comprensión. Al final, el atender a esa necesidad compulsiva de respuesta y de validación solo genera una falsa sensación de seguridad o de tranquilidad sin entender realmente la raíz de esa duda o lo que te puede estar llevando a sentir o pensar eso que te está incomodando o generando malestar.
Como dice el psicólogo Nicolás Salcedo en el periódico digital de La Vanguardia “Muchas personas usan Chat GPT como psicólogo, pero este solo mimetiza tu forma de ser y reafirma tus sesgos y creencias limitantes; en terapia se tienen que confrontar esas ideas”. (Santiago, M. 2025)
Otro motivo es que es gratuito, la terapia psicológica es un coste adicional que no quieren asumir en este momento entonces prefieren recurrir a la inteligencia artificial. Es cierto que la economía de cada uno es muy personal y que todos y todas somos libres de elegir en qué invertimos o no nuestro dinero, pero sí que invitaría a la reflexión individual de prioridades en nuestro autocuidado, porque existen opciones más caras o más baratas de consulta, también puedes espaciar las consultas si lo que quieres es no incrementar el gasto mensual, pero este esfuerzo o dedicación en buscar opciones depende también de lo que creemos necesitar y de las preferencias personales.
El tercer motivo más escuchado es que lo consideran un espacio seguro y libre de juicios hacía sus problemas, en ocasiones, compartirlo con amigas o familiares supone que no estén de acuerdo con tus ideas y por tanto, confronten lo que piensas y no siempre de manera asertiva y cuidada. Con Chat GPT esto no suele pasar, su lenguaje es amable y cuidadoso con sus palabras, además de que suele recopilar datos sobre tus búsquedas y preferencias para orientar sus respuestas y generar una que no te juzgue de primeras. Esto contribuye al sesgo de confirmación que alivia nuestro malestar a corto plazo, este sesgo se refiere a la tendencia a buscar, interpretar, favorecer y recordar información que confirma nuestras creencias preestablecidas, ignorando las evidencias contrarias y reduciendo así el malestar de mantener dos ideas contradictorias o de actuar de forma contraria a nuestras creencias y valores y sesgando nuestra percepción de la realidad. De modo que, quienes usan la IA por este motivo, solo están buscando y encontrando mayor respaldo a lo que ya pensaban, dando credibilidad a lo que encaje con su idea y creencia y recordando aquellas cosas que puedan usar en beneficio personal, favoreciendo una manera egocéntrica de pensar y peligrosa en cuanto a la relación con otros.
Por último, hay un motivo común que es sentirse escuchada y validada y que compensa un poco la sensación de soledad, hay quienes no cuentan con una red de apoyo o con una red suficiente para ellas y es su herramienta fácil para el desahogo y para ordenar sus pensamientos. No es fácil contraer un apoyo profundo que no se quede en la cáscara de lo que necesitas en el momento, pero trabajar en generar esa red puede ser el primer paso para mejorar en ese malestar e incomodidad que te lleva a acudir a la inteligencia artificial y un terapeuta personal forma parte de esa red personal con la que contar.
En definitiva, la inteligencia artificial es una herramienta poderosa, útil y coherente con el ritmo acelerado en el que vivimos. Nos da inmediatez, confidencialidad y una sensación de acompañamiento. Sin embargo, cuando trasladamos su uso al terreno emocional, conviene detenernos y reflexionar.
Que la máquina pueda responder con amabilidad, estructura y aparente comprensión no significa que pueda sustituir la complejidad del vínculo humano ni la profundidad que implica el autoconocimiento. La inmediatez puede calmar, pero no siempre transforma; la validación alivia pero también refuerza sesgos y la confrontación necesaria para crecer. Buscar respuestas rápidas a conflictos puede darnos tranquilidad a corto plazo, pero no sustituye el trabajo emocional que requiere tiempo, introspección y, en muchos casos, acompañamiento profesional.
La cosa no es demonizar a estas herramientas, sí que nos puede servir como orientación, desahogo o para ordenar pensamientos pero no debería convertirse en el único espacio donde gestionamos nuestra vulnerabilidad. Apostar por construir redes reales de apoyo, priorizar el autocuidado y permitirnos la incomodidad de la confrontación de nuestras creencias que aunque sea más exigente o doloroso, es más transformador.
Porque al final, lo que nos hace crecer y mejorar no es solo ser comprendidos sino darnos el valor que tenemos y atrevernos a comprendernos de verdad.
Prueba a compartir con las personas, ¡No somos robots!
Santiago, M. (2025, 15 de mayo). Nicolás Salcedo, psicólogo: “Muchas personas usan ChatGPT como psicólogo, pero este solo mimetiza tu forma de ser y reconfirma tus sesgos y creencias limitantes; en terapia se tienen que confrontar esas ideas”. La Vanguardia.
Giovio, E. (2025, 27 de septiembre). ChatGPT como confidente: “No me juzga y me ayuda a ordenar mis pensamientos y emociones”. El país.


