Por mucho que esta época del año se venda como una época feliz, de unión y paz, no quiere decir que tenga que ser así. En esta época del año, donde el año se acaba y los encuentros familiares aparecen, es una época complicada, y, en muchos casos, no es una época feliz (ni tiene por qué serlo).
En la mayoría de familias ya no se juntan 30 personas a celebrar la navidad juntos, sino que hay personas que ya no están, hay sillas vacías y duelos que gestionar, ya sea por una pérdida, una ruptura amorosa, por la muerte de un ser querido o por aquellas personas que deciden no estar en los encuentros familiares.
En la mayoría de familias, sean grandes o pequeñas, también hay discusiones, conflictos, gritos o silencios. Hay personas con las que no me apetece sentarme, y con las que me hace daño empezar el nuevo año. Hay personas a las que tengo que marcar límites constantemente, hay personas a las que siento que tengo que defender y hay conflictos en los que siento que tengo que mediar.
En las comidas y cenas navideñas hay personas sentadas en la mesa que han abusado de nosotras, hay personas que han sido dañinas en actos y palabras, hay miedo con la comida, hay invalidación hacia tus decisiones alimentarias, hacia tus decisiones políticas, hay juicios y críticas destructivas hacia tus decisiones y relaciones…
Desde Mte te recordamos tu libertad de decisión: no eres ni mediadora ni salvadora de nadie. No eres escudo de otros miembros de tu familia, y sus luchas no son las tuyas. No tienes que educar a nadie ni justificarte. No tienen por qué caerte bien los miembros de tu familia o las personas con las que te juntas, y sobre todo no tienes por qué quedarte en un sitio donde no te sientes ni agusto, ni validada, ni comprendida, alguna de ellas o todas juntas.
Muchas personas pasan estas fechas solas, ya sea por no tener aún alguien con quien celebrarlo, o porque así lo han decidido. Puede ser una decisión que para algunas personas sea fácil, pero para otras está cargada de emociones y malestar, ya que poner límites y marcar tu autocuidado por encima de los patrones establecidos por la sociedad, es algo difícil que genera malestar, pero que ayuda a que tus decisiones sean tomadas desde la libertad y el respeto hacia ti misma.
Está bien si no te han gustado las navidades hasta ahora. Está bien si para ti no son días felices, está bien si quieres celebrarlos sola, o si ni siquiera son algo que quieras celebrar. Está bien cualquier decisión que mire por tu bienestar emocional y tu tranquilidad, sea la fecha que sea.
Te deseo que estos días (y todos los del año) estén llenos de respeto hacia ti misma, y que consigas dar día adía con aquello que te genere bienestar. Estos días (y siempre) cuida de ti y de tu salud mental, por encima de la tradición y lo impuesto.


