mi hijo necesita apoyo psicopedagógico

¿Cómo saber si mi hijo necesita apoyo psicopedagógico?

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El entorno escolar

Si tienes hijos en edad escolar, es fácil ser consciente de la gran cantidad de tiempo que pasan en el colegio y también en casa dedicados a sus tareas.  Ese tiempo demuestra la importancia de esta etapa, se trata de su aprendizaje, de su futuro académico y laboral, pero también con implicaciones en su desarrollo físico, mental, emocional y en el ajuste a la sociedad en que vivimos.

Las dificultades

En este contexto pueden surgir dificultades en diferentes ámbitos:

  • Social: le cuesta hacer amig@s, comunicarse con sus compañer@s, trabajar en equipo, etc.
  • Académico: no sigue el ritmo de la clase, confunde muchas letras al leer, lee y no comprende, tiene problemas con el razonamiento matemático, se aburre, etc.
  • Conductual: No respeta las normas y los límites fijados en los distintos entornos, es agresiv@ con otr@s, molesta durante las horas lectivas, etc.
  • Emocional: con frecuencia está triste, enfadad@, nervios@ o excesivamente preocupad@; no sabe gestionar sus muestras de frustración, enfado, alegría, etc.

Algunas pistas

Hay suspensos en E. Primaria, aun cuando dedica muchas horas y esfuerzo al estudio y las actividades.

Para que haga sus tareas hay que estar pendiente en todo momento y en ocasiones ayudar de manera directiva para que las termine.

Sus malos resultados académicos hacen que crea que es “menos” que los demás, su autoimagen está afectada globalmente por un mal desempeño en un solo ámbito.

Desde el curso pasado parece que va al colegio sin ganas, pese a que siempre disfrutó de las clases y del tiempo de recreo con sus compañer@s.

Hay quejas continuas de los profesores sobre su mal comportamiento, salidas de tono, faltas de respeto, etc.

No tiene claro el camino que quiere seguir en la ESO.

Le cuesta mucho hacer amig@s y conservarl@s, parece no saber cómo hacerlo.

Cómo podemos ayudarle

Desde la psicología educativa y la psicopedagogía podemos abordar este tipo de dificultades, trabajamos sobre el proceso de aprendizaje, los procesos psicológicos básicos como la atención o la memoria, pero también en el ámbito emocional, sobre la autoestima o la motivación y el ámbito comportamental, como puede ser la falta de habilidades para relacionarse, conductas agresivas o disruptivas.

Todos esos aspectos pueden trabajarse a través de un apoyo, no como refuerzo de una asignatura concreta, sino como una guía transversal a todas ellas, para comprender las dificultades, dónde están y dotar a l@s niñ@s de herramientas para salvar esos baches.

Cuando las dificultades se dan en el ámbito emocional, el trabajo tiene que ver con enseñar a gestionar e identificar emociones; Si hablamos de comportamiento, podemos enseñar habilidades que no existan (cómo pedir perdón, presentarse a otras personas, dar las gracias, hacer una queja…) o bien eliminar comportamientos dañinos para el alumno o sus compañeros mediante el aprendizaje de otros adecuados y el uso de refuerzos.

Así, desde la psicología educativa se trabaja con el niño como persona integral, sin separar los aprendizajes académicos de las capacidades del niño, sus preferencias, emociones y formas de comportarse. Además, se trabaja en colaboración con la escuela y con la familia, de forma que el apoyo para el niño siga en todas sus esferas la misma dirección.

Si conoces casos en que se estén dando dificultades en cualquiera de los aspectos comentados, no dudes en ponerte en contacto con el psicólogo del colegio y si lo necesitas, con un especialista externo, ya sea en psicopedagogía, orientación o psicología educativa. Es importante prestar el apoyo cuando se detecta la necesidad, pues con frecuencia son aspectos susceptibles de ser entrenados y dificultades que pueden ser superadas.

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